miércoles, 2 de marzo de 2011

Búsquedas de Animalidad

De momento he encontrado textos de

Bakunin

Emmanuel Kant

Foucault

éste de Allan Janik



De la Lógica a la Animalidad o Cómo Wittgenstein utiliza a Otto Weininger

Allan Janik

Publicado el: 2003-01-12

http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=517



"Quiero considerar aquí a los seres humanos como animales; como un ser primitivo al que le suponemos instinto pero no razonamiento. Como una criatura en un estado primitivo...






De la Lógica a la Animalidad o
Cómo Wittgenstein utiliza a Otto Weininger

Allan Janik (*)

http://www.ucm.es/info/eurotheo/nomadas/4/ajanik2.htm

"Quiero considerar aquí a los seres humanos como animales; como un ser primitivo al que le suponemos instinto pero no razonamiento. Como una criatura en un estado primitivo.
Cualquier lógica es suficientemente buena como medio de comunicación para un primitivo, no debemos avergonzarnos de ello. El lenguaje no deriva de un proceso de razonamiento." On Certainty, 475


Es parte de la visión sobre el conocimiento avanzado dada en On Certainty que no entenderemos la naturaleza del conocimiento humano hasta que no comprendamos cómo la inteligencia humana se desarrolla a partir del instinto animal (1) . Para estar seguro, Wittgesntein no realiza, en ningún sentido, una "teoría" científica avanzada de la naturaleza humana tal y como hace el conductivismo, ni tampoco respalda las visiones de la franja extremista de la etología en la que los humanos son meramente "simios desnudos". Sin embargo, este autor piensa que la incapacidad de los filósofos modernos para reconocer la relevancia epistemológica de nuestra historia (2) está íntimamente vinculada al rechazo a reconocer los "límites" que la naturaleza misma impone a un animal que habla. En efecto, Wittgenstein afirma que nuestros problemas en epistemología son, hasta cierto punto, problemas "morales" en tanto en cuanto al estar enraizados en una "hybris" hace que no queramos vernos como realmente somos sino cómo nos gustaría ser (3) . De hecho, las aseveraciones que Wittgenstein hace sobre la base de estos hechos, y en general, innegablemente sobre cómo los humanos aprenden, son tan radicalmente diferentes de cualquiera de las cosas que encontramos en la tradición que va desde Descartes a Russell que ha llegado a ser visto como un demente o un perverso por los filósofos de dichas escuelas. Esta visión tan lamentablemente extendida de Wittgenstein le considera un filosófico primitivo, el "Douanier Rousseau" de la filosofía, ya que fue un amateur inspirado que falló a la hora de cumplir la promesa presentada frente a Frege y Russell en su juventud y luego desarrollada de una manera totalmente sofista de la forma más abominable. Ya que la perspectiva filosófica de Wittgenstein sigue escandalizando a los filósofos tradicionales, su noción de filosofía todavía requiere una reconstrucción a pesar de toda la atención que ha recibido de biógrafos y comentaristas en los últimos años (4) . Si hay una aportación filosófica genuina en su concepto de filosofía que "disuelve" los problemas sobre la base de sus trabajos sobre lenguaje y, más tarde, en la historia natural humana, ¿cómo encontró una vía a enfoques tan heterodoxos que parecen ir en dirección contraria a toda la filosofía occidental? ¿Y cómo se entiende que podría haber sido capaz de conducirlos de una manera menos original? (5) Las respuestas a estas cuestiones permanecen abiertas y la críticas de la aproximación wittgensteiniana a la filosofía no satisficieron a una tradición filosófica legitimada.

Parte del problema es que nos olvidamos del peligro de que Wittgenstein fuera "siempre" más radical de lo que cualquiera de nosotros ha tendido a pensar. De ningún modo fue, en algún caso, un ortodoxo russelliano o fregreniano ? y tampoco "quiso" serlo. Quiso ayudarles con sus problemas sobre la fundamentación de la lógica pero, antes de conocerles, ya tenía una concepción muy diferente de a qué debería aspirar o dedicarse la filosofía analítica (6) . Recordemos el asombro de Russell en su primer encuentro en el que Wittgenstein negó que era posible verificar la proposición "no hay un hipopótamo en esta habitación". Unido al famoso incidente cuando paseando Wittgenstein extremadamente silencioso respondió la pregunta de Russell sobre si estaba pensando sobre lógica o sobre sus pecados asegurando "¡ambos!" han pasado a la literatura como anécdotas divertidas y nada más (7) . De hecho, la anterior posición está anclada en lo que falsamente ha venido a conocerse como la hipótesis "Duhem-Quine" concerniente al carácter fluido de la distinción entre las proposiciones empíricas y los criterios en los proyectos científicos. La noción de Wittgenstein de esta noción deriva de su familiaridad con la filosofía de la física de Heinrich Hertz. Así, la primera anécdota ejemplifica la influencia de Hertz en él, mientras que la segunda, como veremos, ilustra la influencia de Otto Weininger. Ambas descansan en la filosofía de Wittgenstein y no meramente en el capricho de su personalidad. No obstante, para apreciar esta última debemos estar bien familiarizados con la anterior.

En los tiempos en los que se había encontrado a Russell, Wittgenstein, de hecho, ya había aprendido mucho de Heinrich Hertz, quien anticipó a Pierre Duhem (8) por aproximadamente once años el rol que una proposición juega en un sistema, por ejemplo, si es construido como axioma, como corolario de una afirmación empírica, está determinada, en primer lugar, por "cómo construimos nuestro sistema". Es posible ver cómo hemos construido las respectivas posiciones de las proposiciones dentro de nuestro sistema comparando formas alternativas de presentar el mismo contenido. Pequeña perla, cuya idea debería aparecer mucho más tarde en "On certainty": "lo que se mantiene firme y sólido" (OC, 144 et passim) para nosotros es materia para la cual nos hemos insensibilizado (OC, 96) a partir de nuestra experiencia y hemos convertido en un criterio de experiencia. Así, el hecho frecuentemente señalado de que el texto " On certainty" fue escrito al mismo tiempo que Quine escribía sus "Two dogmas of empiricism" no debería ser atribuido a algún "zeitgeist" vago o a "afinidades electivas" filosóficas. Wittgenstein sabía de la hipótesis Duhem-Quine antes de que Quine hubiese nacido, y de hecho, antes de que Duhem la formulara en 1906 (9) .

Parte del precio que pagamos por no tomar la afirmación de Wittgenstein a Drury de que sus ideas básicas se le revelaron "en su vida temprana" es que pasamos por encima tales asuntos. De hecho, hay mucho que decir de la paradójica visión de Fann, Johannessen y otros, (11) de que, la así llamada filosofía "tardía" es anterior a la, así denominada, filosofía "temprana" y, por tanto, la idea de que las raíces del radicalismo de Wittgenstein en " On certainty" conducen de nuevo a sus orígenes filosóficos, p. ej. a un momento anterior a conocer a Russell.

De hecho, la concepción de una filosofía wittgensteiniana tardía, primera o mediana es una variación brillante de la visión hertziana de filosofía de la física presentada en la introducción a los "Principios de mecánica", que Wittgenstein ya conocía desde adolescente. Por tanto, ha pasado desapercibido hasta hace poco que la perspectiva wittgensteiniana sobre la naturaleza de la filosofía en sus "Investigaciones filosóficas I" (89-133) es, virtualmente, un comentario sobre la introducción a los "Principios" de Hertz. La razón para esto es que los lectores, incluso aquellos que han tomado a Hertz como una influencia "mayor" sobre Wittgenstein han infravalorado el extraordinario núcleo filosófico de la visión de Hertz sobre el conocimiento físico; a saber, la idea de que es posible librarnos de las confusiones conceptuales y tormentosas que nos tientan a hacernos preguntas metafísicas sobre la base de una "representación alternativa" o descripción de la materia concreta opuesta a una teoría prescriptiva sobre "la naturaleza de un lenguaje significativo". El paso de Neurath y Carnap, la visión del positivismo lógico de la filosofía, no era la única aproximación científica al asunto. Desafortunadamente, ha llevado un siglo darse cuenta del hecho e incluso apenas hemos comenzado a hacer justicia a la brillantez y originalidad de Hertz como filósofo de la ciencia.

El punto filosófico de la "Bildtheorie" de Hertz en sus "Principios de Mecánica" (12) era mostrar con un ejemplo que era posible eliminar los tipos de cuestiones metafísicas sobre, digamos, la naturaleza de la "fuerza" que habían molestado tanto a los críticos empiristas de Newton como a Mach en toda su física, p. ej., sin recurrir a una teoría filosófica sobre la física como Mach desarrolló en sus "Analisis of sensations". Hertz razonaba que, si un problema como el clásico dilema sobre la naturaleza de la fuerza surgía en el lenguaje de la mecánica, debería ser posible producir una explicación alternativa de la "gramática" de la mecánica (13) en la cual el problema no apareciera. Wilhem Ostwald y los así llamados "energeticistas" habían ya ofrecido una alternativa de ese tipo a la presentación de Newton de la mecánica la cual eliminaba como fuerza principal basando la mecánica en el espacio y tiempo concebidos como cantidades puramente matemáticas y masa y energía concebidas como cantidades físicas. Hertz encontró la llamada a un complejo primer principio dentro de este modelo tan difícil de manejar buscando producir uno más lúcido y elegante sobre la base de un sistema axiomático. No hemos sido capaces de captar la deuda de Wittgenstein con Hertz hasta ahora porque hemos la considerado (como mucho) en la tradición positivista de la reconstrucción lógica o axiomática y no en la tradición de la hermenéutica científica pragmática como deberíamos.

De hecho, en tanto Hertz articuló la noción de una física basada en la modelización matemática pudo desarrollar también una curiosa forma de filosofía trascendental (sin un sintético a-priori, por supuesto) (14) de acuerdo con aquellos problemas metafísicos dentro de la ciencia que eran considerados como confusiones que surgían de los modos "usuales" de expresión científica que son a la vez útiles y al mismo tiempo "estorbos al pensamiento clarificador" como dijo Hertz (15) . La claridad únicamente puede ser obtenida cuando lleguemos a ver que los elementos formales, los elementos empíricos y los elementos retóricos y de la teoría física sean de una vez por todas fijos como Mach, y luego los positivistas lógicos, insistirán. Por tanto, Mach, a diferencia de Hertz, fue incapaz de ver cualquier valor positivo en la retórica de la ciencia (16) . Así Mach no pudo advertir que uno puede preguntarse con respeto por la "simplicidad" de un modelo machiano como, de hecho, hizo Hertz, "simple para quien" (17) . El punto de Hertz consistía en que lo que es simple para el estudiante y lo que es simple para el experto son dos cosas muy diferentes aunque ambas será igualmente "verdad". Representaciones alternativas de las teorías físicas "muestran" que lo realmente necesario en el modo de representación descansa principalmente sobre el "propósito" por el cual representamos algo, que tiene mucho que ver con las necesidades de la audiencia para la cual creamos la representación. Lo que puede ser deslumbrante en un caso puede no serlo en otro y viceversa. Esto es, si queremos ver "cómo" un modo de representación, sea este una imagen, una frase o una teoría, nos confunde debemos comparar uno con otro ? exactamente lo que hizo Wittgenstein. Él llegó a atacar los prejuicios bien asentados en la tradición filosófica desde Descartes a Russell confrontándolo con ejemplos de un tipo que no había sido considerado: por ejemplo, desengañándonos y quitándonos de la cabeza la idea de que la claridad es compatible con la ambigüedad al ordenarnos llevarle el "cubo" cuando él, de hecho, espera recibir un "prisma" que tiene una base cúbica.

En cualquier caso, una vez que comprendemos a Hertz adecuadamente encontramos una línea directa desde su visión de la filosofía en sus "Principles" de 1894 y las "Philosophical Investigations" con el énfasis en la base de una "representación perspicaz" (PI, 122) que disuelve los problemas filosóficos ?Charles Taylor se ha referido adecuadamente a dichas representaciones perspicaces como "contrastes" perspicaces. La estrategia de Wittgenstein para quitar de la cabeza de los filósofos la serie de ejemplos de un solo tipo implicaba el encontrar o inventar casos intermedios para sustituir los casos extremos engañosos que habían sido tradicionalmente favorecidos, es enteramente hertziana. Más aún, todas las ideas escandalosas y de toque anti-ilustrado de Wittgenstein sobre reemplazar la explicación por la descripción, la imposibilidad de avanzar tesis en filosofía dejando todo como está desaparecen sin ningún misterio con el contrapunto de la filosofía de la ciencia en Hertz. Hertz nos proporciona el punto de partida histórico para reconstruir el desarrollo de la filosofía de Wittgenstein como un desarrollo de la noción de "showing" (muestra/demostración) en los "Principios". Lo que también pierde mucho de su carácter misterioso con este trasfondo.

Si la adhesión juvenil de Wittgenstein a la hermenéutica científica hertziana parece extraña, debemos volver a llamar la atención de que buscando vías alternativas de verse uno mismo, especialmente en el contexto de la constelación familiar, sobre la base de comparar una situación con eso que figura en una novela, es decir, "Soll und Haben" de Gustav Freytag (Debit and Credit) fue una suerte de juego de salón hermenéutico en la casa de Karl Wittgenstein (18) . Así, la estrategia filosófica que Wittgenstein aprendió de Hertz fue precisamente aquella para la que estaba bien preparado a recibir como adolescente. Más aún, el papel crucial jugado en la educación de Wittgenstein como ingeniero en Charlottenburg de dibujar una ilustración como modo de representar que distingue comparativamente la física experimental de la ingeniería, sólo ha salido a la luz recientemente (19) . Así que no nos debería sorprender que esa "demostración" sobre la base de comparar formulaciones alternativas se convirtió en su estrategia para lidiar con sus problemas filosóficos y existenciales ?e incluso sus problemas como profesor de escuela primaria.

Wittgenstein ubicó su "Tractatus" en el espíritu de Hertz para mostrar que todas las discusiones cuyos axiomas eran, de hecho, primera e indispensablemente lógicos eran una pista falsa. Todo lo que se necesitaba era otra forma de representar proposiciones que mostraran lúcidamente su carácter tautológico y funcional a la verdad. Así, inventó una técnica para distinguirlos tanto de las verdades empíricas como de las contradicciones representándolas en una "matriz simple" (por ejemplo la tabla de verdad "meta" en el Tractatus, 5, 101). Las proposiciones lógicas podrían, de ahora en adelante, cuidar de sí mismas mostrando sus propiedades sin controversias para todos los que se preocupaban. En resumen, la técnica de Wittgenstein debería eliminar la necesidad de una teoría enteramente inserta en la lógica. Eso es lo que quería decir cuando insistía en que "la lógica debe cuidar de sí misma" en el comienzo de su "Notebooks" en 1914 (Notebooks, 22.VII.14 cf. Tractatus 5.474). Así, Wittgenstein tenía ya un perspectiva hertziana en filosofía cuando empezó su trabajo en el Tractatus: desde el principio existía una razón para que un positivista lógico como Russell no le tuviera que entender. Más aún, el paso hacia "On certainty" donde la práctica debe cuidar de sí misma (OC, 139) es inmediato por tanto.

Con esto llego finalmente a mi tema principal: la transformación del filosofar de Wittgenstein ocurrido tras la ofensiva de Brusilov en Julio de 1916 (21) .

A principios de julio, aparentemente como llovido del cielo, Wittgenstein empezó a preguntarse cuestiones sobre "el mundo", que construye en un sentido agustiniano-pascaliano, Dios y el sentido de la vida, los límites de la voluntad y la naturaleza de la felicidad en sus cuadernos "filosóficos" (22) . ¿Por qué surgen estos temas justo entonces? ¿De dónde provienen? Son preguntas cruciales. Una mirada cercana a lo que estaba escribiendo para sí mismo sobre sí mismo revela que justo en el momento en que empieza a elaborar "grandes" preguntas sobre Dios, la felicidad y el sentido de la vida está luchando activamente para conectar su lucha con el miedo a la muerte para entender los fundamentos de la lógica: "Presiones colosales en el último mes. He reflexionado mucho sobre todo pero curiosamente soy incapaz de producir la conexión con mi serie de pensamientos matemáticos. Sin embargo, ¡la conexión se producirá! ¡Lo que no puede ser dicho, "no puede" ser dicho! (GT, 6-7.VII.16).

Parece que Wittgenstein se convirtió en Wittgenstein según luchaba para encontrar una solución común tanto para sus problemas existenciales como para sus problemas filosóficos sobre la base de lo que había aprendido de Hertz tal y como lo aplicó a unas pocas páginas dedicadas "Uber die letzten Dinge" de Otto Weininger tituladas "Tierpsycholge" (Psicología Animal) (23) que intensificaba y encapsulaba lo que había aprendido de Schopenhauer (24) , Tolstoi (25) y James (26) . En todos estos pensadores pero, por encima de todo en las pocas páginas de Weininger, encontró un escenario alternativo para la relación entre el yo y el mundo que era suficientemente atractivo para llevar su pensamiento en una nueva dirección.

Los "Diarios Secretos" claramente indicaban que, dado su carácter, Wittgenstein personalmente consideraba la guerra una terrible experiencia. Estos constatan sus esfuerzos para conducir lo que el entendía como una vida "filosófica" (27) enfrentado a la amenaza de la muerte cada noche como un blanco ideal para el fuego enemigo tripulando su proyector en el "Goplana". Su ejercicio de valor fue ciertamente inspirado por sus encuentro pre-bélicos con "Varieties of Religious Experience" de William James y con las lecturas de Schopenhauer y Weininger. En los primeros meses de la guerra, su descubrimiento de "The Gospel in Brief" de Tolstoi ciertamente le proporcionó más fuerza para enfrentar el miedo al recordarle que somos débiles en nuestro cuerpo pero que podemos hacernos mucho más fuertes a través del espíritu, p. ej., subordinando nuestra voluntad a la voluntad de dios. Pero, a pesar de todos sus esfuerzos por pronunciar la "palabra salvadora" (das erlösende Wort, GT, 21.XI.14) encontró que no podía subordinar enteramente su Carne al Espíritu. Es en este contexto en el que encontramos lo que entiendo que es una observación crucial sobre sí mismo como él mismo subraya displicentemente: "De vez en cuando me convierto en un animal. Entonces no pienso en otra cosa que no sea comer, beber, dormir. ¡Terrible! Y entonces también sufro como un animal sin la posibilidad de un auxilio interior (GT, 29.VII.16). Sugiero que este "penseé" es la fuente remota de §475 de "On Certainty". La pregunta es ¿cómo pasó de sus pensamientos "privados" a su filosofar teniendo en cuenta que Wittgentein separaba claramente su filosofía personal de su filosofía pública ¿Por qué tardó tanto tiempo este tema en hacerse relevante en su trabajo? ¿Cuál es la relación entre sus tempranos "Notebooks" de tiempo de guerra y sus últimos trabajos?

Una respuesta completa a todos estos interrogantes requeriría un estudio pormenorizado, pero es posible identificar, al menos, algunos de los pasos esenciales que llevaron a Wittgenstein de sus fundamentos de lógica a considerar a los humanos como animales que hablan. Quiero concentrarme aquí en el uso hertziano de la perspectiva de Weininger sobre la inmoralidad en "Uber die letzten Dinge" ya que constituye un segundo paso crucial en su desarrollo filosófico.

David Pears ha realizado una aproximación sugerente de cómo el enfrentamiento con el solipsismo como límite del lenguaje forma un eje alrededor del cual se resuelve todo el pensamiento de Wittgenstein (28) . Empezando por su encuentro con las visiones de Russell sobre el solipsismo en 1913 donde Russell observa que mi experiencia sobre un objeto dado es, de alguna manera, más que ese objeto, Wittgenstein comienza gradualmente a fascinarse por la manera en la que el yo es un correlato del mundo. Sin embargo, en el curso de la guerra asistimos a una transformación radical en la actitud de Wittgenstein hacia este problema. De hecho, la manera en que Russell concibe el problema de la relación entre el yo y el mundo apenas podría inspirar esa especie de "obsesión con sus límites" (29) que encontramos en sus "Notebooks" los cuales caracterizarían todo su futuro filosofar. Pears adscribe esta transformación a la influencia de Schopenhauer quien transformó tanto el pensamiento de Wittgenstein sobre el tema como la intensidad con la que trató el asunto. En este contexto Schopenhauer, sobre el cual Weininger construye explícitamente, dio a Wittgenstein:

a) la idea de un "Yo" que es finalmente el lugar de la representación y el pensamiento pero
b) al mismo tiempo, un conjunto nebuloso de impulsos pre-racionales que "soy", y
c) sugerencias sobre la significación metafísica del arte como liberación de la voluntad y como una forma de contemplar el mundo como un todo.

Su encuentro con Wininger intensificará la significación que tenía estos para él (30) . Tanto el testimonio de sus colegas como la evidencia intertextual apuntan a la centralidad de Weininger en este trayecto crucial en su desarrollo (31) . Parece que en su descripción de "el criminal" Weininger le proporcionó algo filosóficamente intenso sobre lo que podría cavilar con toda su intensidad personal. Por supuesto las "influencias" de Schopenhauer y Weininger se complementarán la una a la otra ya que Schopenhauer había ya contribuido mucho al desarrollo de Wittgenstein diez años antes.

¿Cómo ayudó entonces Weininger a Wittgenstein en ese esfuerzo? La respuesta no es que le proporcionara una solución a sus problemas sino que le dio una perspectiva alternativa hertziana y atractiva de la relación entre el "Yo" y el mundo, la voluntad y los hechos a los que estamos acostumbrados. Más aún, no fue tanto la "verdad" de las ideas de Weininger como el poder para "asentarle" intelectualmente lo que fue crucial (32) . ¿Cómo se nos presenta esa perspectiva? ¿Cómo la utilizó Wittgenstein?

Para empezar debemos comprender que a Weininger no le preocupa hacer una generalización empírica sobre la mentalidad de la gente real sino que está produciendo un "tipo ideal" o modelo de "lo que es ser inmoral en sí mismo". La idea de producir esta descripción proto-fenomenológica es incitar al lector a reflexionar sobre la felicidad y la buena vida dándonos los ejemplos negativos en los cuales la culpa y la idea de limitación humana "no juegan ningún tipo de papel". Para Weininger, el criminal es la persona que comete el mal sabiéndolo y, en tanto en cuanto lo sabe, continúa cometiendo su pecado original. Weininger, de hecho, describe el punto opuesto al ser humano autónomo de Kant. Sin embargo, su referencia explícita a los valores cristianos (protestantes) no debería pasar desapercibida. El pecado del criminal, como el pecado original, no es otra cosa que el egoísmo, la voluntad de auto-afirmación, la persecución de la felicidad a toda costa, el rechazo del reconocimiento de cualquier autoridad fuera de uno mismo. En última instancia, la inmoralidad o la criminalidad para Weininger es un egoísmo "triunfante" o lo que vulgarmente se conoce como "felicidad", i. e., considerando la meta de la vida humana como la posesión de objetos maravillosos. Para este fin, manipulará todo lo que tenga a mano. De hecho, ve todo como una extensión de sí mismo, sujeto a su deseo y existiendo para su placer. En esta versión hollywoodiense de la vida humana no hay, en ningún caso, espacio para la culpa. El criminal es, de hecho, el "hombre más infeliz" habiéndose encapsulado en su existencia "terrenal" en virtud de su propio éxito.

Visto filosóficamente, la ética es subsumida en una estética enclenque. Sin embargo, como justo el mundo de los criminales es "psicológicamente egoísta" y "moralmente nihilista" es "ontológicamente accidental". No tiene principio o unidad interna. La realidad de las cosas es función del ego del criminal. Sólo está en el mundo en tanto en cuanto el criminal triunfa; al fallar, todo cae hecho trizas como en "Dallas" o "Dinastía" o alguna otra tragedia o parodia de Hollywood. En cada una de las situaciones él es maestro o esclavo, poseedor o codicioso. Lo que no puede poseer lo querría matar - o ser matado por ello. Hay una cierta ficción en su personalidad, por la cual es un fatalista con respecto a lo que no puede tener o ha perdido. Así, se va a la horca sin culpa o remordimiento pero, no obstante, convencido de que todo tenía que ser de esa manera. Ser dominado es enteramente consistente con el deseo de poseer, es simplemente su reverso: ser poseído por el destino.

"The Criminal World" es un mundo en el que el miedo y la esperanza reinan con autoridad, ya que el principio de realidad es el cumplimiento de los deseos del criminal. En tanto en cuanto el pasado y el presente no son interesantes para él, sólo la prospección del futuro atraen su interés. Es esencialmente anti-social porque es incapaz de reconocer el valor intrínseco de otra persona, que sería, en ese sentido, un límite para su voluntad. Nunca podrá ser un amigo o camarada, ya que siempre pretende sacar algo de cada relación que establece. Es por ello que la explotación sexual que representa Don Juan es un caso paradigmático de criminalidad ya que no puede relacionarse con los demás como un "Yo" con un "Tú" (33) . El Criminal es un hablador compulsivo (34) , siempre charlando con alguien, incluso cuando está solo, pero siempre miente, ya que los demás cumplen simplemente una función para satisfacer sus deseos. Igual que el alcohólico que odia a los borrachos, él experimenta miedo y nauseas cuando se enfrenta con su propia auto-imagen, lo que no sorprende en una criatura que carece por completo de auto-conocimiento. Por esa razón nunca quiere estar solo. No tiene una vida realmente propia y, por tanto, ningún respeto por las vidas de los demás. Ya que está muerto por dentro no nota la diferencia al matar a los demás. Incluso a pesar de buscar incrementar su saber y conocimiento, "su voluntad de conocer no es nunca pura, esperanzada, necesitada, anhelante, nunca dirigida contra la insensatez, nunca una necesidad propia de auto-preservación, sino que quiere "forzar" las cosas y además conocer. La idea de que existan cosas imposibles para él contradice su mentalidad absolutamente funcionalista que unirá todo lo que hay a él y él a todo lo que hay. Por lo tanto, encuentra la idea de límites o fronteras, incluso para el conocimiento, intolerable" (35) . Se piensa sin límites y totalmente poderoso como si fuera un auténtico Dios.

El elemento crucial en esta visión está, en última instancia, inspirado por "Peer Gynt" de Ibsen (un fragmento de Weininger que es un comentario sobre un largo ensayo que escribió en marzo de 1903 en honor del 75 cumpleaños de Ibsen). Como Peer, el criminal no se da cuenta de que realmente es la persona más infeliz del mundo, a pesar de su aparente felicidad, vida hedonista y, como Peer busca el centro de la cebolla pelando cada una de sus capas cuando en realidad está destrozándose a sí mismo al rechazar tanto la lógica como la ética en su búsqueda superficial de autosatisfacción. Sin embargo, Weininger da un giro y rehace el contraste de Ibsen entre lo humano y los duendes sub-humanos en "Peer Gynt" como contraste entre el agente racional y autónomo kantiano y el animal totalmente heterónomo, auto-deseante y conducido por instintos que sólo es humano en apariencia (36) . Mientras que entre los humanos el ideal es "Hombre, sé verdadero a ti mismo", su grito de guerra auto-complaciente es "troll, sé para ti suficiente". En el contraste entre integridad y egoísmo, ambos ideales consideran a cada ser humano como un microcosmos, i. e., como teniendo dentro de sí una relación con todo lo que existe; sin embargo, esa relación puede ser ética o no ética dependiendo de si estamos con el egoísta o el desinteresado. No obstante, la cuestión de cómo relacionamos con el mundo moralmente se vuelve, en última instancia, en cómo se relaciona uno consigo mismo, i. e., como una búsqueda irreflexiva de autogratificación o reconocimiento prudente de que debe haber límites a la conducta humana (38) . Los trolls se pierden a sí mismos al ser totalmente auto-sirvientes, los humanos logran su yo venciendo al egoísmo.

Esto es harina de otro costal frente las reflexiones de Russell en "On the nature of Acquaintance" que son completamente epistemológicas. Sin embargo, Wittgenstein parece que ha buscado y encontrado una conexión entre ellos en el reconocimiento de que el "Yo" está misteriosamente vinculado a "los límites del lenguaje": "Es cierto: El hombre es el microcosmos. Yo soy mi mundo" (Notebooks, 12.X.16). Precisamente esta noción de hombre como microcosmos pareció proporcionarle una clave tanto para sus problemas filosóficos como existenciales.

La noción de microcosmos parece ser precisamente el punto de partida "místico" de Wittgenstein en la discusión que aparece tan abruptamente en los cuadernos de 1916 sobre Dios y el significado de la vida. Sus consideraciones proceden de la noción de que, a pesar de su independencia del mundo, mi voluntad penetra en el mundo sin ser capaz de cambiar ninguno de los hechos ?una visión que claramente tiene continuidad con las preocupaciones de Weininger en "Animal Psychology". De hecho, el énfasis de Wittgenstein en que mi Voluntad es independiente de los hechos es la misma observación exacta que la del criminal weiningeriano quien se revuelve en su propia causalidad. Todas las preguntas y comentarios de Wittgenstein en el cuaderno de 1916 pueden leerse provechosamente teniendo en mente la visión de Weininger del criminal "funcionalista" quien rechaza reorganizar los límites éticos o lógicos de su acción.

Lógica y ética son ambas "trascendentales" precisamente porque la voluntad o el yo penetran en el mundo (como bueno o malo, feliz o infeliz) y constituyen los hechos que son su sustancia en la aplicación de la lógica.

En tanto la lógica debe cuidarse de sí misma, los problemas de la vida deben resolverse viviendo y no en un conjunto de creencias o expectativas sobre ella (i. e. lo que los filósofos convencionalmente llaman "ética"). En ambas instancias los problemas deben desaparecer (N, 6.VII.16). La felicidad es simplemente aprender que sólo puedo dominar el mundo (los hechos) haciéndome independiente de ellos, asegura Wittgenstein en un giro spinoziano. Esta independencia consiste en escoger una posición con respecto al mundo ("eine Stellungnahme zur Welt" (39) ). En este punto (N, 2.IX.16) Wittgenstein insiste con Weininger que "Debo juzgar el mundo, medir las cosas" ? esto no es ni Schopenhauer ni Russell ni mucho menos Tolstoi pero es Weininger: "juzgar es un fenómeno de la voluntad; el criminal no juzga [las cosas]" (40) . Tener voluntad no es simplemente desear sino actuar, "vivir" sin miedo ni esperanza. Miedo y esperanza, debe notarse, presuponen que nos identificamos con lo que poseemos o lo que queremos poseer ?en el caso más extremo con la vida misma considerada como algo que yo "tengo" en oposición a algo que "soy". Miedo y esperanza presuponen pérdida y ganancia y también un pasado y un futuro en los cuales las mencionadas pérdida y ganancia pueden desaparecer. No tengo más que temer. Así, parecería que una vida malvada sería aquella en la que espero recibir recompensas por mis acciones. Finalmente, una vida feliz es aquella en la que nuestras acciones por su propia naturaleza nos recompensan porque son "armoniosas". De esta forma, Spinoza pasa por encima de Aristóteles en este punto en tanto ética y estética se funden en una sola en un sentido profundo. Una vida feliz de ese tipo está dedicada a trabajar en la búsqueda del conocimiento, i.e., justamente lo que esos "Diarios secretos" se esfuerzan por demostrarle.

A pesar de que ciertamente no es circunstancial que, sólo una de los proposiciones del "Tractatus" se encuentrada en los "Diarios Secretos", sea la proposición seis que establece esa negación simultánea es la forma general de una negación (GT, 21:VIII.14) ? tampoco es accidental que esa proposición debiera estar también reflejada en sus cuadernos (N, 13.VII,.16) en mitad de sus consideraciones sobre Dios y el mundo.

Similarmente, no puede existir un mundo que no es ni feliz ni infeliz. La lógica sólo existe en su aplicación que determina un estado de la cuestión en el mundo. La ética tiene que ver con reconocer cómo el yo o la voluntad es un límite del mundo y como el mundo es un límite del yo. El "I" (el Yo o la voluntad) es un límite del mundo: los hechos, ni felices ni infelices, limitan lo que yo soy. El mundo es un límite del yo: la Voluntad (Yo, "I") no puede causar estados de cosas que cobren existencia. Sin embargo, parece que una aplicación de la función de Sheffer, negación simultánea de alguna manera proporcionada por Wittgenstein con la clave para entender tanto la lógica como la ética. Por un lado, dada la negación simultánea, verdad y falsedad y, por tanto, la condición de posibilidad de otras funciones verdaderas también están dadas, i.e. todas las proposiciones "posibles" están dadas. Por otro, el inútil intento para negar que el mundo no es ni feliz ni infeliz produce una visión del hecho de que el mundo es siempre "mi" mundo porque su sustancia siempre tiene un "humor / carácter", como apuntó Heidegger (41) . La doble negación "muestra" tanto la forma general de la proposición, i.e. como función verdadera, y también como relación inarticulable entre el Yo y el mundo que Heidegger trata de capturar con la frase "Jemeinigkeit der Welt" (42) . Por tanto, esto parece ser la diferencia entre los simples hechos y el "mundo" para Wittgenstein. Todo lo que se encuentre en el mundo y la forma del mundo como tal deben cuidarse de sí mismos. Los problemas con la lógica y la ética deben resolverse en la acción, i.e. en la aplicación. La aplicación de la lógica nos "muestra" la naturaleza del mundo tal y como ésta se la confiere. Yendo más lejos, el acto de aplicar la lógica nos muestra un aspecto de la realidad que conocemos con certeza sin ser capaces de describir en proposiciones, es decir, el yo que somos.

¿Pero qué todo esto tiene que ver con el énfasis en el conocimiento como algo animal dado en "On certainty"? Si la visión aquí presentada es certera, Wittgentein aprendió de Hertz a "disolver" los problemas filosófico-metafísicos sobre la base de representaciones alternativas, cuya comparación proporciona aproximaciones a la "gramática" de los conceptos. Weininger (y más tarde Spengler) le dieron una visión alternativa poderosa de la relación del yo con el mundo y al mismo tiempo con la visión egocéntrica a cual tendemos a adherirnos. Weininger le proporcionó un atractivo contraejemplo para valorar las asunciones que luego utilizó como base para una reflexión sobre nuestras "presuposiciones absolutas" sobre la naturaleza de la lógica y la ética (y en última instancia sobre la naturaleza de nuestra civilización). El rigorismo ético de Weininger inmediatamente le motivó y, al mismo tiempo, se posicionó contra sus instintos en aquellas situaciones cruciales en las cuales él simplemente "se convertía en un animal". Considérese, por ejemplo, el siguiente pasaje del cuaderno de Koder de 1937: "Pienso todo el rato en comer. Ya que mis pensamientos han llegado a un punto muerto, retornan una y otra vez al comer como forma de matar el tiempo" (K 1.III.37). Al final, la visión negativa de Weininger del duende odioso en la forma humana que sólo vive para el placer colisionaba con su animalidad intransigente pero de manera "integral". Esta colisión le incitó a una profunda reflexión sobre sí mismo y, en última instancia, sobre la naturaleza de las pretendidas antítesis entre razón y naturaleza que culminaron en el descubrimiento de algo que estaba, al mismo tiempo, obvio y escondido a la especulación epistemológica tradicional, es decir, que la mente se desarrolla a partir de la naturaleza, que el conocimiento humano está enraizado en la historia natural de un animal que habla, que el pensamiento emerge del instinto. De ningún modo Weininger es la única fuente para su balance sobre la capacitación que deriva al concepto humano de formación, el cual es descrito con una expresión normalmente utilizada para referirse a los animales, "adiestramiento" (Abrichtung, PI, I, 5-6), pero es una fuente remota que no deberíamos atrevernos a ignorar. Así, es nuestro carácter "animal" en nuestra forma de construir sentido (43) trenzando y tejiendo palabras y acciones lo que lleva a Wittgenstein, en última instancia, a sugerir que la lógica es indescriptible (OC, 501). No es la verdad de la visión de Weininger sino su utilidad en "colocar preguntas cruciales" sobre sus y nuestras "presuposiciones absolutas" lo que fue tan importante para Wittgenstein. La imagen de Weininger sobre los duendes hedonistas y atractivos, también fue una "escalera" que pudo ser retirada una vez se hubo escalado.


N O T A S
(*) The Brenner Archives Research Institute, Innsbruck University
(1) On Wittgestein?s view of the development of knowledge from instinct see Norman Malcolm, "Wittgenstein: the Relation of language to Instinctive Behavior", Philosophical Investigations , Vol. 5, no 13-22.
(2) For a penetrating discussion of the role of natural history in Wittgenstein?s later philosophy see Lars Hertzberg "Language, Philosophy and Natural History", The Limits of Experience (Acta Philosophica Fennica Vol. 56; Helsinki: Societas Philosophia Fennica, 1994), 63-95.
(3) In this he resembles Freud. See Brian McGuinness "Freud and Wittgenstein", Wittgenstein and His Times , ed. B.F. McGuinness (Chicago: University of Chicago Press, 1982), 27-43.
(4) It is important to emphasize that the point of this reconstruction is not to diminish Wittgenstein?s originality but to illustrate his gift of concentration which often enabled him to extract important kernels of insight where others had only seen banality. Historical reconstruction should demonstrate at once Wittgenstein?s intellectual sources and the extraordinary use he made of them.
(5) Ludwig Wittgenstein, Culture and Value trans. Peter Winch (Chicago, University of Chicago Press, 1980),19. I refer to Wittgenstein?s works as follows: PI = Ludwig Wittgenstein, Philosophical Investigations , trans., (Oxford: Basil Blackwell, 1958) referred to parenthetically in the text with paragraph number: other works by Wittgenstein will also be referred to in the text parenthetically with page; date, or section number as is appropriate as follows: C&V with page number = Culture and Value , trans. Peter Winch (Chicago, University of Chicago Press, 1980); GT with date = Geheime Tagebücher , ed. W. Baum (Vienna: Turia &Kant, 1992); Nwith page number = Notebooks 1914-16 , trans. G.E.M. Anscombe (Oxford: Basil Blackwell, 1961); OC with paragraph number = On Certainty , trans. G.E.M. Anscombe & Denis Paul (NewYork: Harper?s; 1969); TL-P with proposition number = Tractatus Logico-Philosophicus , trans, D.F: Pears and B.F. McGuinness (London: Routledge & Kegan Paul, 1961); RKM =Letters to Russell, Keynes and Moore , ed. G.H. von Wright (Oxford: Blackwell, 1974) cited by initial, letter number and date; K = Gedanken in Bewegung [the Koder Notebook] ed. Ilse Somavilla (Innsbruck: Haymon, 1996) cited by date of entry.
(6) Stephen Toulmin was convinced of this when we first met in 1967. I am not aware how he had came to that view.
(7) Brian McGuinness, Young Ludwig (London: Duckworth, 1989), 89, 156.
(8) Pierre Duhem, La Théorie physique: son objet et sa structure (Paris,Michel Rivère, 1906).
(9) I base this conjecture on von Wright?s assumption, "Wittgenstein in Relation to His Time " Wittgenstein and His Time , ed. B.F. McGuinness (Chicago: University of Chicago Press, 1980), 116 that Wittgenstein ?s list of people that "influenced" him: so Boltzmann, Hertz, Schopenhauer, Frege, Russell, Kraus, Loos, Weininger, Spengler, Sraffa, is chronological, C&V ,loc. cit . Since we know from Miss Anscombe, An Introduction to Wittgenstein?s Tractatus (London: Hutchinson University Library, 1959), 11-2 that he had read Schopenhauer when he was sixteen (1905), it is reasonable to assume that he first encounter Hertz in or around 1904 in the course of his study of physics and other technical subjects at the Linz Realschule.
(10) Maurice O?Connor Drury, The Danger of Words (London: Routledge & Keegan Paul, 1973), ix.
(11) K.T. Fann, Wittgenstein?s Conception of Philosophy (Berkeley and Los, Angeles: University of California Press, 1971), 42-3.
(12) Heinrich Hertz, Die Prinzipien der Mechanik in neuem Zusammenhange dargestellt (Leipzig: J.A. Barth, 1894). I have presented the views summarized here about the relationship betweeen Wittgenstein and Hertz at length "How Did Hertz Influence Wittgenstein?s Philosophical Development", Grazer Philosophische Studien , Vol. 49 (1994/5), 19-47.
(13) My phrase AJ.
(14) The chief characterisitic of this transcendental perpective are that it 1) conceives the mind as active, i.e., as constructing knowledge rather than discovering it 2) takes philosophical problems to be immanent in the very language which employ we construct knowledge and 3) only soluable in the sense that they are "dissolved" into insights into how we have constructed our representation of reality 4) won on the basis constructing alternatives to our ususal modes or expression, 5) which alternatives thus show us the limits of specific modes of representation in the sense of how they can mislead us. This is very close to the view that Stephen Toulmin and I presented in Wittgdeestein?s Vienna (New York, Simin & Schuster, 1973).The question that must be posed to commentators like Haller & Röd who would deny that Wittgenstein is a Kantian or transcendental philosopher is "transcendental as opposed to what?" We have to ask what hangs on the question: Most of the original claims of this sort were intended to drive a wedge between Wittgenstein and Hume by comparing him with Kant. Nobody to my knowledge ever claimed that Wittgenstein was Kant as Haller and Röd seem to think, only that his work bore significant similarities with a Kantian as opposed to a Humean ( or Leibnizian ) approach to philosophy, for example, in its emphasis upon the scientist as an inventor rather than a discoverer: Rudolf Haller, "War Wittgenstein ein Neu-Kantianer", Fragen zu Wittgenstein ("Studien zur österreichischen Philosophie, Vol. 10; Amsterdam: Rodopi, 1986), 155-69; Wolfgang Röd, "Enthält Wittgensteins Tractatus transcendentalphilosophische Ansätze?", Wittgenstein -- Aesthetics and Transcendental Philosophy , eds. Kjell S. Johannessen & Tore Nordenstam (Vienna: Hölder-Pichler-Tempsky1981), 43-53 (Haller?s artilce is also reprinted in that volume). It is significant that those who deny that Wittgenstein is a transcendental philosopher do not consider the arguements in favor of that view advanced by, say, Erik Stenius, Wittgenstein?s Tractatus (Oxford: Blackwell, 1964), 214-226.
(15) Hertz, op. cit ., 6.
(16) Thomas Kuhn later would point to its importance in his classic The Structure of Scientific Revolutions (Chicago: University of Chigago Press, 1962).
(17) Hertz, ibid ., xxv.The point would seem to be similar to that of C.S. Peirce on who insisted that we only know a sign?s meaning when we know not simiply what it represents but for whom it represents what it does. "A sign or representamen is something which stands to somebody for something in some respect or capacity" C. S. Peirce, "Logic as Semiotic: The Theory of Signs", Philosophical Writings of Peirce , ed. J.Buchler (New York: Dover, 1955), 99.
(18) Brian McGuinness, Young Ludwig , 4.
(19) I have profited from conversations with the historians of physics Kelley Hamiltion and Prof. Gerd Graßhoff on this subject. Prof. Graßhoff is preparing a full-length study of the importance of Wittgenstein?s scientific education for the interpretation of the Tractatus .
(20) See my "How Did Hertz Influence Wittgenstein?s Philosophical Development", 42 (n.12 above).
(21) McGuinness, op. cit ., 241ff.
(22) It is standard procedure in literary studies to distinguish sharply between texts which are in principle designed for a "public" and those which are in principle private. Wittgenstein was clearly fastidious in such matters. So it should be taken to be highly significant that he would "go public" with thoughts which had previously been "private". I am grateful for Walter Methlagl for helping to clarify my thinking on these matters on the basis of analogies with the "public" and "private" dairies of the Austrian religious philosopher, Ferdinand Ebner, who bears some similarity to Wittgenstein in this respect.
(23) Otto Weininger, Über die letzten Dinge (Vienna: Braumüller, 1904), 115-21. Prof. G.H. von Wright called my attention to Wittgenstein?s profound interest in this text during our first meeting in 1966. It is only now that we understand Wittgenstein?s relation to Hertz that we can appreciate the full importance of Weininger?s work for his development. Intertextual evidence that the breakthrough of July 1916 was connected to reading Weininger can be found in the following passages: what is it to be happy? to live without fear hand hope (14.VII.16); the subject is a limit of the world (2.VIII.16; 2.IX.16); man is the microcosm (12.X.16); the spirit of animals is your spirit 14.X.16); I have to judge the world (2.IX.16).
(24) I have drawn the parallels between them in my "Schopenhauer and the Early Wittgenstein", Philosophical Studies XV (Maynooth, 1966), 76-95.
(25) GT ,passim
(26) The role of James as a background figure to Wittgenstein?s philosophizing has been highly neglected. The influence of The Varieties of Religious Experience is clear from Wittgenstein?s letter to Russell of ( R2, 22.VI.12) where he claims to be reading James to improve himself morally. His sister Hermine?s letter of 15.IV.16 (unpublished, Brenner Archives, Innsbruck) in which she implores Ludwig to accept the opportunity of becoming an officer and put of his project to be a "James Mench" until after the War seems to indicate that his resolve to go to War as an ordeal by fire for his character had something to do with James. Russell was, of course, also preoccupied with other aspects of James?s thought, namely, his so-called "neutral monism" as is clear from his article "On the Nature of Acquiantance" Logic and Knowledge; Essays 1901-1950 , ed. R.C. Marsh (London: Allen & Unwin, 1984) 125-4.
(27) Cf. his question about the kind of "philosophy" that would help his brother, Paul, after loosing his profession with the loss of his right arm GT 28.10.14.
(28) David Pears, The False Prison (2 Vols.; Oxford: Clarendon Press, 1987).
(29) I owe this apposite phrase to Kjell S. Johannessen.
(30) Among other things the influence of Schopenhauer, if we are to take the list in C&V seriously, came much earlier, whereas Weininger fits perfectly between Loos, whom Wittgenstein met in 1914 and Spengeler whose Untergang des Abendlandes only appeared after the War.
(31) Ibid., 5 et passim. As we know fron his later discussions with Drury Wittgenstein would later find Schopenhauer "shallow ", "Notes on Some Conversations", Ludwig Wittgenstein: Personal Recollections ed. Rush Rhees (Totowa: Rowman and Littlefield, 1981), 95, whereas he never lost his fascination with Weininger as Prof. von Wright attested in our first meeting in 1966. Morover there are any number of points in Wittgenstein?s text that allude to Weininger especially in the crucial months of July and August. References to Schopnhauer and Dostoivski suggest that those writers confirm what he is thinking more than they are the source of it. Later in the year there are more references to Schopenhauer that are indicative of intense reflection.
(32) This is why he could agree with Moore that Weininger was "fantastic" but nevertheless " great and fantastic" RKM , M. 17 (23.VIII.31). Brian McGuinness emphasized this in the course of a discussion of Freud and Wittgenstein in Chantilly, France in 1986. McGuinness takes the view that Weininger?s influence coincided with a personal crisis in 1919. This view fails to take the intertextual evidence in the 1916 notebook into account.
(33) Weininger does not use the expressions "I" and "Thou" in Über die letzten Dinge but they do figure centrally in his major work Geschlecht und Charakter (Vienna: Braumüller, 1903; reprineted Stuttgart: Matthes und Seitz, 1980), 233 in precisely this context. So there is no reason for not suing them here.
(34) This text. certainly bears examination in the light of Wittgenstein?s injunction to silence at the end of the Tractatus and vice versa.
(35) Weininger, op. cit., 119.
(36) Weininger, "Über Henrik Ibsen und seine Dichtung ?Peer Gynt?", Über die letzten Dinge , 18-9.
(37) "Mann vær deg selv....Troll vær deg selv -- nok", Henrik Ibsen, Peer Gynt Samlede Werker , (2 Vols.; Oslo: Glyndendal, 1993), 1, Act 2, 299-303.
(38) Peter Winch?s essay "Can A Good Man Be Harmed", Ethics and Action (London: Routledge & Keegan Paul 1972), 193-209, raises the same Platonic point.
(39) At this point as well as several other Miss Anscombe?s translation is misleading: "Stellungnahme" refers to a position, taking a stand, making a commitment. "Attitude" only catches part of the words sense. Similarly, "das erlösende Wort" is more than merely "the key word", "the redeeming word" or the "saving word" would be closer.
(40) Weininger, "Tierpsychologie", 116.
(41) Martin Heidegger, Sein und Zeit (Tübingen: Max Niemeyer Verlag,1967), § 29., 134-40 et passim . Wittgenstein?s similarites with Heidegger and Nietzsche stem largely from Weininger and through him from the so-called South-West German School of Neo-Kantianism. On the South-West Gereman School in general see Lucien Goldmann, Lukács et Heidegger (Paris: Denöel, 1973).
(42) Ibid ., § 9, 42-3 passim .
(43) For an elegant account of the "constitution" of concepts through action see Kjell S. Johannessen "Art and Aesthetic Practice" Contemporary Aesthetics in Scandinavia , eds. Lars Aagaard-Mogensen and Goran Hermerén (Lund: Doxa, 1980), 81-98.

(*) The Brenner Archives Research Institute, Innsbruck University

NÓMADAS.4
THEORIA: PORTAL CRÍTICO DE CIENCIAS SOCIALES

El tiempo no existe

El tiempo no existe
el universo es estático
el movimiento es una ilusión
¿Cómo nos veríamos desde fuera del universo?

Basado en la teoría de la relatividad
Julian Barbour, físico y matemático

Los cambios son el indicador del tiempo
los objetos se mueven ... pero
Y si todo se para ¿Pasa el tiempo?


Representación en gráfica con tres variables
tiempo por convención en futuro

¿y si fuéramos hacia el pasado? * explorar en relatos

Relatividad del tiempo

La velocidad de la luz es la única constante que tenemos. Nada puede ir más rápido.

Si viajas al espacio y tu gemelo queda aquí el astronauta a la vuelta estará
El tiempo se dilata si viajas a la velocidad de la luz.
Así avanza a diferentes velocidades en diferentes personas .... lo único cte es la Velocidad de la luz

sábado, 12 de febrero de 2011

Ideas 1 Visita virtual con niños

Visita virtual con niños




http://es.scribd.com/doc/48655085/PICASSO-PABLO-Grabados-1900-1942

http://es.scribd.com/doc/48652756/Picasso-Pictures

http://www.youtube.com/watch?v=6UkkQIIyNfo&NR=1&feature=fvwp

domingo, 30 de enero de 2011

Obras y Biografías Autor Victor Hugo: Nuestra Señora de París

Obras y Biografías
Autor Victor Hugo: Nuestra Señora de París


Victor Hugo - Nuetra señora de París

jueves, 18 de noviembre de 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Lovely Bloodflow from BATHS on Vimeo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

sábado, 21 de agosto de 2010

Pseudociencias Memoria colectiva ¿ alojada en los ribosomas del ADN?

http://digital.el-esceptico.org/ed18-2001.htm#1


La Nación http://www.lanacion.com.ar/

¿QUÉ SON LAS SEUDOCIENCIAS? Por: Mario Bunge - Montreal Artículo enviado por: Alejandro Agostinelli y Enrique Márquez

Una seudociencia es un montón de macanas que se vende como ciencia. Ejemplos: alquimia, astrología, caracterología, comunismo científico, creacionismo científico, grafología, ovnilogía, parapsicología y psicoanálisis.

Una seudociencia se reconoce por poseer al menos un par de las características siguientes:

-.Invoca entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles al examen empírico, tales como fuerza vital, alma, superego, creación divina, destino, memoria colectiva y necesidad histórica.

-.Es crédula: no somete sus especulaciones a prueba alguna. Por ejemplo, no hay laboratorios homeopáticos ni psicoanalíticos. Corrección: en la Universidad Duke existió en un tiempo el laboratorio parapsicológico de J. B. Rhine; y en la de París existió el laboratorio homeopático del doctor Benveniste. Pero ambos fueron clausurados cuando se descubrió que habían cometido fraudes.

-. Es dogmática: no cambia sus principios cuando fallan ni como resultado de nuevos hallazgos. No busca novedades, sino que queda atada a un cuerpo de creencias. Cuando cambia lo hace solo en detalles y como resultado de disensiones dentro de la grey.

-. Rechaza la crítica, matayuyos normal en la actividad científica, alegando que es ella motivada por dogmatismo o por resistencia psicológica. Recurre pues al argumento ad hominem en lugar del argumento honesto.

-. No encuentra ni utiliza leyes generales. Los científicos, en cambio, buscan o usan leyes generales.

-. Sus principios son incompatibles con algunos de los principios más seguros de la ciencia. Por ejemplo, la telequinesis contradice el principio de conservación de la energía. Y el concepto de memoria colectiva contradice la perogrullada de que solo un cerebro individual pueden recordar.

-. No interactúa con ninguna ciencia propiamente dicha. En particular, ni psicoanalistas ni parapsicólogos tienen tratos con la psicología experimental o con la neurociencia. A primera vista, la astrología es la excepción, ya que emplea datos astronómicos para confeccionar horóscopos. Pero toma sin dar nada a cambio. Las ciencias propiamente dichas forman un sistema de componentes interdependientes.

-. Es fácil: no requiere un largo aprendizaje. El motivo es que no se funda sobre un cuerpo de conocimientos auténticos. Por ejemplo, quien pretenda investigar los mecanismos neurales del olvido o del placer tendrá que empezar por estudiar neurobiología y psicología, dedicando varios años a trabajos de laboratorio. En cambio, cualquiera puede recitar el dogma de que el olvido es efecto de la represión, o de que la búsqueda del placer obedece al "principio del placer". Buscar conocimiento nuevo no es lo mismo que repetir o siquiera inventar fórmulas huecas.

-. Sólo le interesa lo que pueda tener uso práctico: no busca la verdad desinteresada. Ni admite ignorar algo: tiene explicaciones para todo. Pero sus procedimientos y recetas son ineficaces por no fundarse sobre conocimientos auténticos. Al igual que la magia, tiene aspiraciones técnicas infundadas.

Se mantiene al margen de la comunidad científica. Es decir, sus cultores no publican en revistas científicas ni participan de seminarios ni de congresos abiertos a la comunidad científica. Los científicos, en cambio, someten sus ideas a la crítica de sus pares: someten sus artículos a publicaciones científicas y presentan sus resultados en seminarios, conferencias y congresos.

Aprendizaje emocional

Veamos en un ejemplo cómo obran los científicos cuando abordan problemas que también interesan a los seudocientíficos. En 1998 los psicobiólogos J. S. Morris, A. Ohman y R. J. Dolan publicaron en la célebre revista Nature un trabajo sobre aprendizaje emocional consciente e inconsciente en la amígdala humana. Ya que este artículo trata de emociones conscientes e inconscientes, parecería que debiera interesar a los psicoanalistas. Pero no les interesa porque los autores estudiaron el cerebro, mientras que los analistas se ocupan del alma: no sabrían qué hacer con cerebros, ajenos o propios, en un laboratorio de psicobiología.

Pues bien, la amígdala cerebral es un órgano diminuto pero evolutivamente muy antiguo, que siente emociones básicas tales como el miedo y la furia. Dada la importancia de estas emociones en la vida social, es fácil imaginar los trastornos de conducta que sufre una persona con una amígdala anormal, ya sea atrofiada o hipertrófica. Si lo primero, no reconocerá signos peligrosos. Si lo segundo, será propensa a la violencia.

La actividad de la amígdala cerebral puede registrarse mediante un escáner PET. Este aparato permite detectar objetivamente las emociones de un sujeto en cada lado de su amígdala. Sin embargo, tal actividad emocional puede no aflorar a la conciencia. O sea, una persona puede estar asustada o enojada sin advertirlo. ¿Cómo se sabe? Agregando un test psicológico a la observación neurobiológica. Por ejemplo, si a un sujeto normal se le muestra brevemente una cara enojada y enseguida después una cara sin expresión, informará que vio la segunda pero no la primera. ¿Represión? Los científicos citados no se contentaron con bautizar el fenómeno. Repitieron el experimento, pero ahora asociaron la cara enojada con un estímulo negativo: un intenso y molesto ruido "blanco", es decir, no significativo. En este caso, la amígdala fue activada por la imagen visual, aun cuando el sujeto no recordara haberla visto. O sea que la amígdala cerebral "sabe" algo que ignora el órgano de la conciencia (cualquiera que este sea).

En principio, con el método que acabo de describir escuetamente se podría medir la intensidad de una emoción. Por ejemplo, se podría medir la intensidad del odio que, según Freud, un varón siente por su padre. Sin embargo, antes de proceder a tal medición habría que establecer la existencia del complejo de Edipo. Pero este no existe, como lo mostraron las extensas investigaciones de campo del profesor Arthur P. Wolf condensadas en su grueso tomo Sexual Attraction and Childhood Association (Stanford University Press, 1995).

Las seudociencias son como las pesadillas: se desvanecen cuando se las examina a la luz de la ciencia. Pero mientras tanto infectan la cultura y algunas de ellas son de gran provecho pecuniario para sus cultores. Por ejemplo, un psicoanalista latinoamericano puede ganar en un día lo que su compatriota científico gana en un mes. Lo que refuta el refrán "no es oro todo lo que reluce".

[Nota] * Mario Bunge, pensador argentino radicado en Canadá, es Doctor en Ciencias Fisicomatemáticas y uno de los principales filósofos contemporáneos. Posee diez doctorados honoris causa y tres profesorados honorarios, siendo miembro del Institut International de Philosophie, de la Académie Internationale de Philosophie des Sciences y de la Academy of Humanism. Su último libro es “Las ciencias sociales en discusión” (Ed. Sudamericana). Mario Bunge es así mismo miembro de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

------------------

LA CIENCIA Y SUS ERRORES Por: Javier Armentia

De entre los muchos aspectos que se han tratado en los medios de comunicación a raíz de la presentación de los dos proyectos sobre el genoma humano la semana pasada, uno de los que más comentarios ha generado ha sido que los humanos tenemos “sólo” unos treinta o cuarenta mil genes, frente a los cien mil que se estimaba inicialmente. Tan solo una tercera parte más que el gusano Caenorhabditis elegans, e incluso menos de la mitad de los de una planta. Por un lado, la complejidad de un ser humano no viene solamente del número de genes: cada gen humano se organiza de forma muy intrincada, permitiendo la producción de varias proteínas, unas tres en promedio, frente a la idea de mediados de los ochenta de que cada gen codificaría solamente una proteína. Por otro lado, las propias proteínas son más complicadas, con una estructura variable en su geometría y en su función. Además, en ciertas zonas de los cromosomas se acumulan más que en otras los cambios o diferencias que existen entre diferentes individuos, posibilitando una plasticidad que no se da en otros genomas estudiados. Finalmente, hay una gran proporción de ADN que no contiene información, pero que, según algunos investigadores, podría trabajar conjuntamente con genes de otras zonas de las cadenas para producir diferentes proteínas.

En cualquier caso, ¿de dónde se sacaron los científicos eso de los cien mil genes humanos? El responsable parece ser el premio Nobel Walter Gibert, que hizo una estimación “a ojo de buen cubero” en 1984 que posteriormente muchos mantuvieron sin volver a calcular. De hecho, mientras se iniciaba el Proyecto Genoma Humano, se mantuvieron esas cifras y posteriormente se fueron reduciendo: en la presentación que hizo Clinton en junio del año pasado aún se hablaba de entre cincuenta y ochenta mil genes. Un pequeño error que no cambia la significación y la trascendencia de una noticia. Pero que nos recuerda que, en ciencia, los errores existen, y a veces han podido llegar a ser mantenidos durante mucho tiempo. “Algunos son resultado de la falta de cuidado; otros vienen de la arrogancia; otros son culpa de la ignorancia y las preconcepciones; algunas veces es una espectacular mala suerte; y otras veces hay que achacarlo a la frágil moral humana” comenta Robert M. Youngson, médico autor de un libro titulado “Torpezas científicas: una breve historia que cuán errados pueden estar a veces los científicos” (no traducido al castellano, la edición inglesa es de la editorial Robinson, 1998), en el que analiza numerosos casos en los que la ciencia ha metido la pata.

Un caso paradigmático de las diversas circunstancias que se juntan a veces en los errores es el llamado “caso de los rayos N”, una misteriosa radiación descubierta por el físico francés René Blondot en 1903, unos pocos años después del descubrimiento de los rayos X y de la radiactividad. Los rayos N eran muy especiales, porque atravesaban casi cualquier tipo de materia, pero no la madera o el cartón mojado, por ejemplo. Se podían difractar con un prisma y no eran alterados por los campos magnéticos. Diversos laboratorios franceses comenzaron a reproducir los resultados de Blondot, pero curiosamente fuera de este país no había manera de medirlos. La revista Nature envió al laboratorio de Blondot a un físico norteamericano, Robert Wood, para comprobar in situ los experimentos franceses. En un momento de oscuridad, Wood retiró un prisma que se suponía era fundamental para la experiencia, pero resultó que todo funcionaba igual. La denuncia del fiasco por parte de Wood provocó un aluvión de quejas, y durante unos meses casi era una cuestión nacional para los físicos franceses frente a la arrogancia del investigador norteamericano. Evidentemente, ya nunca más se habló de esa nueva e inexistente radiación.

Algo parecido se repitió casi ochenta años después, cuando en un laboratorio francés el equipo dirigido por Jacques Benveniste afirmó haber confirmado que los medicamentos homeopáticos actuaban in vitro. El artículo fue publicado en 1988 la revista Nature, pero lo sorprendente del resultado (al fin y al cabo las disoluciones extremas que empleaban no contenía ni una sola molécula del principio activo, algo que va en contra de las conocidas leyes de la química y de la física) hizo que la propia revista encargara a un equipo investigar el asunto. El resultado fue palmario: se descubrieron numerosos fallos de control que facilitaban el error. Por otro lado, se descubrió que el proyecto estaba financiado por una compañía farmacéutica productora de pseudomedicamentos homeopáticos. La controversia duró un tiempo, también esta vez con tintes nacionalistas y aireando mucho el orgullo herido de Benveniste, entre otras cosas porque uno de los miembros del equipo investigador de Nature era un ilusionista, James Randi, conocido por sus demoledores análisis de las investigaciones psíquicas. Lo cierto es que experimentos similares realizados posteriormente con adecuados controles no encontraron nada a favor de las afirmaciones homeopáticas.

Hace sólo cinco años, el anuncio de la fusión fría por Stanley Pons y Martín Fleischman volvió a poner de manifiesto cómo los científicos pueden equivocarse, entre otras razones debido a que, es fácil confundirse entre las llamadas “cuatro Pes” (un término del químico Nicholas J. Turro): no es lo mismo posible, que plausible, que probable, o que probado. Lo posible incluye todas las ideas que no violan los principios básicos de la ciencia; lo plausible limita más, porque dentro de lo posible toma aquello que razonablemente se podría comprobar. Lo probable describe la ciencia normal, el avance en áreas desconocidas de la mano de lo que se conoce. Finalmente, lo probado supone la aplicación de los principios y la comprobación de las hipótesis.

Los casos mencionados son ejemplos de lo que el químico Irving Langmuir denominó “ciencia patológica”, mostrando cómo los científicos se equivocan, y a veces abundan en sus errores porque frente a su deber metodológico anteponen sus intereses, sus preconcepciones o su propio orgullo. En nuestro país, un ejemplo de ciencia patológica puede ser el asunto de la mandíbula descubierta en unas excavaciones paleontológicas en Orce (Granada), a mediados de los ochenta, que fue presentada como el primer homínido europeo aunque las pruebas parecían indicar que realmente se trataba de una mandíbula de caballo.

Graves consecuencias

En otro libro reciente sobre el tema, (“Ciencia Vudú: el camino de la locura al fraude”, Oxford, 2000), el físico Robert Parker plantea que además de la ciencia patológica los errores evolucionan a veces hacia la ciencia basura, “científicos que usan su experiencia para engañar o confundir a otros”, la pseudociencia “que tiene el aspecto de la ciencia, pero no aporta ninguna evidencia”, hasta llegar al fraude con intereses comerciales. Los ejemplos son incontables, y abarcan casi cualquier rama de la ciencia. De su peligrosidad da un buen ejemplo el caso soviético del agrónomo Trofim Denisovich Lysenko. Sus teorías lamarckianas, según las cuales una especie puede adquirir durante su vida características que pasan a las siguientes generaciones, llevaron a costosos (y desastrosos) programas de cultivo de cereales en condiciones extremas. La enorme influencia política de Lysenko no sólo provocó que la investigación biológica rusa quedara atrasada más de un decenio en los años 30, sino que condujo a importantes problemas de abastecimiento de comida en la época de los comienzos de la II Guerra Mundial.

------------------

El País http://www.elpais.es/

VACAS LOCAS, HOMBRES IGNORANTES Por: Álvaro Delgado-Gal

Las instituciones son como nuestra piel: sólo notamos que existen cuando se irritan o desgarran al contacto de un cuerpo extraño. Tal ha sucedido, y seguirá sucediendo durante un tiempo, con motivo de las vacas locas. Ni los Gobiernos, ni las administraciones, ni los consumidores estaban preparados para hacer frente a una epidemia de características peculiarísimas y silueta penumbrosa. De resultas, se han disparado cien tiros al aire por cada uno que daba en la diana. Trazaré, sumarísimamente, el perfil general de los hechos, para ir luego a consideraciones más personales. En 1988 se determina en Gran Bretaña una conexión entre la EEB en las vacas y la ingestión de piensos que contienen carne reciclada de oveja. Una variedad de encefalopatía espongiforme, conocida aquí como 'tembladera', era endémica en el ganado lanar británico; la gran, trágica novedad, es que el prión letal ha saltado la barrera entre las especies y penetrado en la cabaña vacuna. La Administración prohíbe los piensos en Gran Bretaña, aunque no su exportación. El Parlamento, por cierto, da luz verde a esta decisión lamentable. Se extiende la mancha de aceite, y la Comisión Europea decide, en 1990, seguir una política de cencerros tapados. Existen enormes intereses por medio, y se piensa que el consumo de carne infectada no es peligroso para el hombre. Los ingleses, y no sólo los ingleses, han estado ingiriendo durante siglos ovejas enfermas, y hasta la fecha nunca le había sucedido nada a nadie. El resto, ya se sabe. El prión que se ha infiltrado en el cerebro de la vaca se ha infiltrado también en nuestro cerebro, y los Gobiernos han transitado desde el sigilo oligárquico hasta el desconcierto absoluto. Tan pronto llaman a la calma como insinúan campañas magnas para finiquitar a todas las reses que hayan podido codearse con la proteína mutante.

¿Cómo interpretar esta sucesión de carambolas? Los aficionados al género negro han elaborado ya una teoría cerrada en torno a lo ocurrido. Hubo una colusión culpable entre el dinero gordo y la política, y de aquellos polvos vienen estos lodos. La teoría, sin embargo, no me convence. El dinero gordo y los políticos son racionales, y no parece probable que se expusieran de modo deliberado a un desastre de la envergadura del que a la sazón nos aflige. Yo me inclino más... por otra tesis: la tesis de la ignorancia. Para tomarle a ésta su auténtica medida recomiendo la lectura de un artículo publicado en Nature el pasado verano (volumen 406, 10 de agosto del 2000). Sus autores -Azra C. Ghani, Neil M. Ferguson, Christl A. Donnelly y Roy M. Anderson- especulan en él sobre el número de gente que en Gran Bretaña podría morir por la ingestión de carne infectada. Y el abanico que manejan dibuja un ángulo obtuso: en el mejor de los casos, algo menos de cien, y en el peor, cientos de miles. ¿A qué se debe este desnivel fabuloso?

En esencia, a que se desconoce el periodo de incubación de la enfermedad. Si éste fuera corto, el descenso de muertes en el 99 (14 frente a 18 en el año anterior) señalaría un receso de la epidemia y el cómputo fúnebre tendería a adquirir proporciones modestas. Tal es la hipótesis por la que abrumadoramente se sienten tentados los expertos. Ahora bien, el periodo de incubación podría ser largo. Podría durar tanto, por ejemplo, como la vida media de un hombre. En este caso, la inflexión a la baja habría de leerse en una clave distinta, y no sería prudente descartar futuribles catastróficos. A esta incertidumbre abismal conviene añadir la dificultad enorme de reunir información sistemática. Si la enfermedad estuviera causada por un virus podrían realizarse pruebas en vivo. Se tomaría una muestra pequeña del individuo -animal o humano- bajo sospecha y se aprovecharía el material genético del virus para obtener una masa útil de material analizable. Pero como el prión no es un virus, sino una proteína, y carece de material replicante es menester rebanar parte del cerebro del afectado o posible afectado en orden a investigar su estado de salud. Y lo último no se puede hacer sin causarle la muerte. Los tests post mortem se hallan sujetos también a incertidumbres varias. ¿Cuán avanzada ha de estar la enfermedad en la res para que el test dé positivo? ¿Es preciso que el periodo de incubación haya cubierto un 50% del tramo total? ¿O quizá un 75%? No se sabe todavía, y como no se sabe, las extrapolaciones epidemiológicas divergen unas de otras de modo espectacular. Los autores del artículo señalan que en su enumeración de futuribles han introducido cinco millones de combinaciones de parámetros. Así las cosas, es inhacedero comprometerse a predicciones concretas.

El efecto de este desconocimiento objetivo será la adopción de precauciones máximas, con costes altísimos. Imaginen a un director general de Tráfico al que ponen en el brete de garantizar que no habrá accidentes mortales en carretera. Un accidente puede verificarse por un fallo mecánico, o por el mal estado del piso, o porque el conductor ha sufrido una embolia, o porque es imprudente, o porque se ha distraído mirando el paisaje. Todo esto, y mucho más, puede ocasionar un accidente. A nosotros nos consta, experimentalmente, cuál es el peligro de conducir un coche, y por lo común, lo asumimos. Ahora bien, ¿lo asumiríamos si ignorásemos el riesgo real anejo a cada causa posible de accidente, o sólo estuviéramos en situación de adelantar conjeturas vagas? Pues, seguramente, no. Cundiría el pánico y se paralizaría el tránsito por carretera. Algo equivalente podría acontecer en lo que se refiere a la epidemia de las vacas locas. La presión ciudadana y el susto de los políticos pueden llevarnos a cualquier sitio. Y la adopción de decisiones resulta, de nuevo, muy complicada. Paso ahora a discutir el reflejo de todo esto en la opinión. Se han suscitado puntos interesantes en los planos político y moral. Les mencionaré los tres que, a mi ver, son más notables. El primero... se refiere al afán de lucro como desencadenante del desastre. Se ha afirmado que el uso de piensos cárnicos, dispensados a las vacas con el propósito de mejorar su rendimiento, está en el origen de la epidemia. Y de ahí se ha procedido a la enésima condena de la economía de mercado.

El argumento... no se sostiene. Primero, porque no han sido los piensos cárnicos, sino los piensos cárnicos infectados, los responsables presuntos del mal. Y segundo, porque vuelve a hacerse evidente que no se comprende bien el papel enormemente positivo del afán de lucro, siempre que éste se halle contenido por la ley y el sentido común. Baste este recordatorio elemental: la ciencia no habría contribuido a mejorar nuestro nivel de vida a no ser por la existencia de quienes han intentado convertirla en algo inmediatamente útil. Y estos sujetos puente no han sido sólo científicos; muchas veces han sido personas que buscaban extraer de su mediación un beneficio. Disponemos de un contraejemplo elocuente en la Unión Soviética. La última generó ciencia excelente, al menos en física y matemáticas. Pero faltaban los mecanismos del mercado, que articulan la demanda con la oferta. En consecuencia, los soviéticos vivieron muy por debajo de su grado de desarrollo técnico. Bienvenidos sean, en fin, los avariciosos, si sirven para que todos prosperemos.

El segundo punto integra una inversión del primero. He oído vincular la epidemia al proteccionismo económico de la Unión Europea. Esto es parcialmente cierto. Si hubiéramos comprado la carne a los argentinos, cuyas vacas pacen hierba, no nos habríamos contaminado. Ahora bien, el argumento no demuestra lo que pretende demostrar: a saber, que el mercado garantiza, por definición, que todo marchará sobre ruedas.

Para apreciarlo es suficiente con sumar dos y dos. El mercado es eficiente cuando el propio consumidor se erige en el mejor juez de lo que le conviene. Pero cuando al consumidor le faltan elementos de juicio, la cosa cambia. Imaginemos una situación ideal -lo de 'ideal' suena a sarcasmo, lo admito- desde el punto de vista de la transparencia informativa: cuando usted ingiere se tiñe de verde clorofila vaca loca e instantáneamente cae muerto al suelo. Transcurridos unos meses, el consumidor habrá rastreado las fuentes de carne infectada y castigado económicamente al productor peligroso. Al cabo, tras equis número de fallecimientos, el mercado habrá desalojado a los que expenden carne en malas condiciones.

Naturalmente, no estaríamos dispuestos a pagar semejante precio para sanear la oferta de carne. Pero el quid no es éste. El quid, aquí, reside en que no es fácil establecer conexiones causales entre lo que usted come y lo que le pasa luego. Ya que, a lo mejor, 'luego' significa 'cuarenta años'. Los consumidores no podemos calcular cuando nos lo fían tan largo. Clarísimamente, el testigo está en manos de los científicos y los responsables públicos, no del mercado.

El tercer punto es ecológico. Se ha propuesto un retorno a la agricultura y ganadería tradicionales, al alimento sano y sin presencia interpuesta de tecnologías peligrosas. La idea es, en parte, apresurada, y en parte, impracticable. Es apresurada en la medida en que la tecnología alimentaria está salvando muchas vidas. Y no sólo porque evita desnutriciones, sino porque produce salud. Con probabilidad enorme, el uso de conservantes, y la eliminación consiguiente del botulismo, ha impedido muchas más muertes de las que vaya a generar el vCJD. Tampoco valen las jeremiadas laterales contra la agricultura transgénica: la inserción de genes en el DNA de una especie distinta prolonga, en un plano nuevo, una tradición intervencionista por parte del hombre que se remonta al Neolítico. Las plantas, en su estado primigenio, no han sido por lo común inventadas para que usted se las coma sin ponerse malo. Condenar sin matices la tecnología alimentaria equivale, en fin, a vivir en el mundo imaginario de la señorita Pepys.

Aparte de esto, nos encontramos con que no hay alternativas. Los países muy, muy ricos se encuentran quizá en situación de alimentarse con productos obtenidos por procedimientos naturales. O, mejor dicho, en situación de alimentarse con productos importados de naciones en que la abundancia de suelo permite el cultivo de plantas por procedimientos naturales. Pero ¿qué me dicen del conjunto del planeta? Hacia el 2050, la población humana habrá alcanzado la cima de los nueve mil millones de habitantes. Los demógrafos confían en que se verifique a renglón seguido una descompresión poblacional. Los nueve mil millones, con todo, no nos los quita nadie. Y habrá que nutrirlos de alguna manera. La tecnología es el aliado insoslayable. Lo que no sea esto será escenificar las Bucólicas virgilianas al son del caramillo ecologista. Bonito, desde luego. Aunque asequible a pocos.

------------------

El Correo http://www.elcorreodigital.com/

DESCUBREN UN MECANISMO POR EL QUE UN GEN PUEDE FABRICAR HASTA VEINTE PROTEÍNAS Por: Luis Alfonso Gámez - Bilbao

Sería una de las claves para entender el porqué del reducido número de genes humanos

La principal sorpresa del mapa del genoma humano ha sido el reducido número de genes. Entre 30.000 y 40.000, frente a los 100.000 estimados por la mayoría de los científicos. Es decir, sólo el doble que una mosca o una lombriz intestinal. La clave de la complejidad estribaría, por consiguiente, no tanto en el número de genes como en la capacidad de éstos de producir más proteínas, que son al final las encargadas de controlar los procesos biológicos. En esa línea, científicos de la Universidad Johns Hopkins han dado con un mecanismo -visto antes en plantas y microorganismos, pero que nunca se había revelado esencial para la fabricación de proteínas- por el cual un gen puede producir hasta una veintena de proteínas.

El ADN, la molécula de la herencia, está contenido en los cromosomas y tiene forma de doble hélice. Es como una escalera de caracol cuyas barandillas se unen entre sí por peldaños formados por dos ‘letras químicas’. Cada barandilla aporta la mitad de un escalón -una ‘letra’- y los genes se ‘leen’ en cada lado de la escalera en sentidos contrarios, hacia arriba o hacia abajo. Los biólogos pensaban hasta ahora que «la información de un gen que codifica una proteína estaba contenida en sólo una de los dos hebras del ADN», una de las barandillas y sus correspondientes ‘letras’. El ARN (ácido ribonucleico) mensajero, que lleva esa información hasta la zona de la célula donde se fabrican las proteínas, sería una copia de una única hebra.

Mutaciones anuladas

Esta concepción se viene abajo con un hallazgo del equipo de Víctor G. Corces, director del Departamento de Biología de la Universidad Johns Hopkins, del que esta semana da cuenta ‘Nature’. Corces y sus colaboradores han descubierto que, cuando dos genes se encuentran en una misma región del ADN, pero en hebras diferentes, los ARN resultantes pueden combinarse entre sí, «siempre que tengan fragmentos en común», dando lugar a proteínas nuevas y diferentes a las que crearían por separado. «Es como si el ARN copia de una hebra contuviera las instrucciones para fabricar un vídeo y el de la otra, las de una televisión. Al combinarlas, tendríamos las instrucciones para fabricar un solo aparato que fuera a la vez vídeo y televisión», ha explicado el investigador a EL CORREO.

Los científicos descubrieron la trascendencia de este mecanismo en la generación de proteínas cuando trabajaban con un gen de la mosca de la fruta. «Lo encontramos por suerte», reconoce Corces, nacido en Asturias y residente en EE UU desde hace veintitrés años. Tras identificar dos mutaciones del gen, cada una de las cuales hacía que una misma proteína dejara de funcionar y la mosca muriera, las combinaron. Esperaban que el resultado fuera una proteína que aunara los defectos de ambas mutaciones. Sin embargo, se encontraron con una proteína en la que no se sumaban las mutaciones, sino que se corregían.

Más proteínas

Fue Mariano Labrador, otro miembro español del equipo, quien apuntó la posibilidad, luego confirmada, de que el resultado se debiera a que las dos moléculas de ARN se habían combinado entre sí para formar la nueva proteína. Un fenómeno que los biólogos conocen como ‘trans-splicing’, algo así como ‘trans-montaje’ y que, en este caso, había hecho que la nueva proteína se produjera a partir de las secuencias correctas de cada hebra de ADN, desdeñando los errores.

«La conclusión principal de nuestro estudio es que el ARN que codifica una proteína determinada, que hasta ahora se pensaba que sólo se formaba por un gen específico, también se puede formar por la combinación de los ARN de dos genes», indica Corces. El hallazgo que explicaría cómo, a pesar de no tener muchos más genes que otros organismos, el ser humano es mucho más complejo. «Si las células pueden hacer más proteínas usando el ‘trans-splicing’, quizá no se necesiten tantos genes». De hecho, en el gen estudiado de la mosca de la fruta, nada menos que veinte.

------------------

El Mundo http://www.el-mundo.es/

ESTADOS UNIDOS: IDENTIFICAN LA PARTE DEL CEREBRO QUE MARCA EL RITMO DE LA VIDA. EFE - Washintong

Estos mecanismos nos indican que ha llegado la hora de comer, o cuándo es el momento preciso para patear una pelota — Según este estudio, el cerebelo no sería la estructura clave para la percepción del tiempo

El sentido del paso del tiempo, con el cual marcamos los ritmos en nuestras actividades cotidianas, proviene de un circuito que relaciona una región en lo hondo del cerebro con el lóbulo derecho.

Un equipo de investigadores en el Colegio Médico de Wisconsin, en Milwaukee, y del Centro Médico para Veteranos en Albuquerque, Nuevo México, ha identificado los mecanismos del cerebro que nos indican que ha llegado la hora de comer, o cuándo es el momento preciso para patear una pelota o pulsar la cuerda en una guitarra.

Lo sorprendente del estudio, que publica la revista ‘Nature Neuroscience ’, es que contradice el consenso que por mucho tiempo ha habido en la comunidad científica según el cual el cerebelo es la estructura clave del cerebro para la percepción del tiempo. El nuevo estudio es el primero que ha demostrado que las áreas más importantes para el marcapasos cerebral son los ganglios basales, hundidos en la base del cerebro, y el lóbulo parietal derecho.

El investigador principal, Stephen Rao, profesor de neurología en el Colegio Médico, dijo que las conclusiones de ese estudio podrían aplicarse para una mejor comprensión de los trastornos neurológicos. «La identificación del área del cerebro que regula nuestro sentido del tiempo permitirá que estudiemos la percepción defectuosa del tiempo como la que se ha observado en pacientes con el Mal de Parkinson, y el déficit de atención o hiperactividad», añadió Rao. «Comúnmente se piensa que estos dos males están relacionados con un funcionamiento anormal de los ganglios basales», dijo el investigador.

Para la mayoría de los aspectos de la conducta humana es crucial la capacidad de tomar decisiones en períodos que van de 300 milisegundos a 10 segundos y, aunque la teoría científica presume la existencia de «cronómetros» cerebrales, la ubicación de los mismos ha sido difícil. Imagen por resonancia magnética

El equipo de investigadores encabezado por Rao empleó una novedosa técnica de imagen por resonancia magnética funcional (FMRI por su sigla en inglés) que registra, segundo a segundo, los cambios en la actividad del cerebro, y así identificaron las regiones de ese órgano que forman el sistema de percepción del tiempo.

Los científicos hicieron FMRI de 17 hombres y mujeres jóvenes y voluntarios mientras se les pedía que percibieran la duración del tiempo entre presentaciones de dos tonos consecutivos. Un segundo más tarde se presentaron dos tonos más, y se pidió a los sujetos que opinaran si la duración entre los segundos tonos era más corta o más larga que entre los dos primeros. Para asegurarse de que identificaban claramente los sistemas del cerebro relacionados con la percepción del tiempo, los investigadores asignaron a los sujetos dos tareas de control que requerían escuchar los tonos o discernir la nota, pero sin un juicio sobre su duración.

De esta manera se aislaron las áreas del cerebro activadas durante la presentación de los primeros dos tonos, cuando los sujetos sólo atendían a la percepción del tiempo. Y estas áreas resultaron ser los ganglios basales y la corteza cerebral en el lóbulo parietal derecho. Los ganglios basales tienen células nerviosas que, como todas, se rodean del neurotransmisor dopamina, el cual muestra una disminución en los pacientes con el Mal de Parkinson que experimentan problemas con la percepción del tiempo.

Cuando a estos pacientes se le administra un medicamento que aumenta los niveles de dopamina en el cerebro se atenúan parcialmente sus dificultades con el manejo del tiempo. También se ha observado una percepción defectuosa del tiempo en los pacientes con el Mal de Huntington y los que presentan hiperactividad o déficit de la atención.

------------------

El País http://www.elpais.es/

UN EXPERIMENTO DA PISTAS SOBRE NUEVAS PARTÍCULAS SUPERSIMÉTRICAS Por: James Glanz – Nueva York

Unas nuevas observaciones de partículas subatómicas parecen no encajar en las teorías aceptadas que explican la materia, según han anunciado científicos del Laboratorio Nacional de Brookhaven (EE UU). Los resultados pueden ser indicios de un nuevo tipo de materia nunca visto antes. Si el hallazgo se confirma, el núcleo de la teoría subatómica, el modelo estándar, sería 'insuficiente para describir nuestro universo', dice Thomas B. Kirk, de Brookhaven.

Los científicos del experimento, de Alemania, Japón, Rusia y EE UU, advierten que los resultados pueden ser sólo efectos estadísticos de los datos, pero que han hecho medidas muy laboriosas de unos mil millones de las partículas llamadas muones para reducir a un 1% la probabilidad de error. Los muones son primos de los electrones y en estos experimentos se ha medido la respuestas de estas partículas a campos magnéticos. Los resultados muestran una desviación de las predicciones basadas en el modelo estándar sobre la fluctuación cuántica de los muones en presencia de un campo magnético intenso.

La mecánica cuántica indica que el espacio aparentemente vacío es, en realidad, un océano de partículas virtuales que aparecen y desaparecen instantáneamente y pueden interactuar con los muones. El modelo estándar indica cómo calcular la fluctuación de las partículas conocidas de ese océano subatómico, y eso se ha medido y verificado con precisión. Pero las nuevas medidas difieren de las predicciones, lo que sugiere que están escondidas también partículas desconocidas.

Aunque el modelo estándar no predice dichas partículas, su existencia no sorprendería a los físicos. Pese al éxito de esa teoría al explicar datos experimentales, probablemente no representa la ley de la naturaleza a su nivel fundamental. Para superar esto, se ha desarrollado una teoría muy especulativa llamada supersimetría con nuevas partículas supersimétricas. Su existencia podría explicar la fluctuación de los muones medida en Brookhaven.

------------------


------------------

EL GOBIERNO ESPAÑOL ANUNCIA QUE DEDICARÁ ESTE AÑO 8.000 MILLONES DE PESETAS A LA INVESTIGACIÓN GENÓMICA

El Gobierno español, por medio de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología, acordó ayer dedicar en 2001 un total de 8.000 millones de pesetas a promover la investigación en Genómica y Proteómica. La comisión, bajo la presidencia del presidente del Gobierno, José María Aznar, reconoció que España ha estado 'insuficientemente representada' en la primera fase de la investigación del genoma, por lo que 'no debe dejar pasar las oportunidades' de la segunda fase. Para ello está previsto mantener una financiación pública de 8.000 millones de pesetas los próximos dos años, lo que supondría, según cálculos oficiales, alcanzar un total de 26.000 millones de pesetas en el trienio (2001-2003) de ejecución del Plan Nacional de Investigación y Desarrollo (I+D). La aportación pública se instrumentará mediante las actuaciones del Ministerio de Sanidad y Consumo, a través del Fondo de Investigación Sanitaria (FIS).. La participación del Ministerio de Ciencia y Tecnología se canalizará a través de todos sus instrumentos.

La Comisión adoptó tres acuerdos. En primer lugar, la creación de la Fundación para la Ciencia y la Tecnología; de modo 'inmediato', la de la Fundación para la Investigación del Genoma Humano; y asimismo, la del Comité de Ética en Investigación Científica y Tecnológica.

La Fundación para la Ciencia y la Tecnología tiene como objetivos reforzar la evaluación y el seguimiento realizados por la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva, definir los grupos de excelencia según el Espacio Europeo de investigación y coordinar a la comunidad científico-técnica.

La Fundación para la Investigación del Genoma Humano impulsará los trabajos en Genómica y Proteómica, tanto en el ámbito científico como en el tecnológico.

Por último, el Comité de Ética en Investigación Científica y Tecnológica será un órgano asesor promovido por ambos ministerios.

La semana pasada, Alemania destinó 870 millones de marcos (más de 70.000 millones de pesetas) a la investigación genética.

------------------

BRUSELAS ELEVARÁ UN 10% EL PRESUPUESTO DE INVESTIGACIÓN DE LOS PRÓXIMOS CINCO AÑOS Por: Gabriel Cañas – Bruselas

La Comisión Europea quiere potenciar la genómica, la informática y la industria aeroespacial

La Comisión Europea ya tiene perfilada su política de investigación comunitaria para el periodo 2002-2006. Hoy presenta su proyecto en Bruselas con una propuesta presupuestaria de 2,7 billones de pesetas, lo que representa un aumento del 9,8% respecto al presupuesto del actual programa marco. Los científicos europeos deberán centrar su actividad, según Bruselas, en la genómica, la informática, la nanotecnología y la industria espacial. Paralelamente se desarrollarán una serie de iniciativas para lograr que hagan de Europa un verdadero mercado único de la ciencia.

El presupuesto de un programa marco de investigación es el dinero con que cuenta Bruselas para cofinanciar proyectos de investigación y desarrollo europeos al 50% con los países miembros o con empresas privadas. El presupuesto del actual programa, que termina este año, es de 15.000 millones de euros (2,49 billones de pesetas). El departamento de Investigación, que dirige el comisario Philippe Busquin, propone que para el próximo periodo dicho presupuesto alcance los 16.475 millones de euros (2,741 billones de pesetas).

Pese a que la petición es ambiciosa, el aumento es similar al estadounidense y Bruselas constata la tendencia a la baja de los presupuestos nacionales para investigación, lo que seguirá manteniendo a Europa lejos del nivel de EE UU, en contra del compromiso adquirido por los jefes de Estado en la cumbre de Lisboa en marzo del pasado año y ratificado en diciembre en Niza. Los políticos saben que la I+D es, como indica Busquin, la razón de la mitad del crecimiento.

Por eso es importante, a ojos del comisario europeo de Investigación, optimizar recursos disponibles. La evaluación hecha por expertos presididos por el español Joan Majó del actual programa marco indicó en 2000 que, además del déficit presupuestario, el problema de la investigación europea es su fragmentación. 'Tenemos que abrir los programas nacionales, facilitar el intercambio y que los científicos europeos trabajen conjuntamente', explica a EL PAÍS Busquin. 'Es fundamental que un científico se sienta europeo más que británico, francés o español, y que pueda participar en proyectos competitivos. Hay que extender este cambio de mentalidad que ya tienen algunos científicos'.

Europa se plantea como gran desafío las ciencias y las tecnologías de los seres vivos; es decir, la biotecnología y el análisis del genoma humano, un gran éxito científico en el que han participado algunos países europeos (sobre todo el Reino Unido), pero no la UE. Otro cambio fundamental que ya se está operando es la participación creciente en los programas de investigación de los países candidatos a entrar en la Unión, entre los que están Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia o Hungría.

Busquin cree que hay que facilitar la movilidad de los científicos. 'Hay países dentro de la propia Unión que tienen investigadores en paro, mientras en otros se necesitan', añade Busquin. El informe que hoy presenta la Comisión Europea desgrana siete áreas prioritarias de interés a desarrollar. Son las siguientes: - Genómica. El plan plantea que Europa explote de forma integrada el análisis del genoma humano con fines médicos, especialmente en la lucha contra el cáncer, la resistencia a medicamentos y la neurociencia. El 70% de las empresas de genómica están en EE UU. - Tecnologías de la información. El proyecto prevé estimular el desarrollo de estas tecnologías para mejorar la competitividad industrial. La informática y las telecomunicaciones están más desarrolladas en Estados Unidos, pero este sector económico es ya el segundo dentro de la Unión, con un mercado anual de 2.000 millones de euros y dos millones de empleados. El plan plantea específicamente el desarrollo del comercio electrónico. - Nanotecnología. Europa, que tiene un buen nivel de investigación en nanofabricación y nanoquímica, debe coordinar mejor sus esfuerzos en este terreno creando materiales inteligentes y aplicando nuevos procedimientos de producción. La industria manufacturera europea produce ya bienes y servicios por un valor de 4.000 millones de euros anuales. - Aeronáutica y espacio. Las necesidades en materia de transporte aéreo se elevan, a escala mundial, a 14.000 nuevos aparatos en los próximos 15 años. El plan se plantea un fuerte desarrollo en este área, en la que Europa quiere apostar por una mejora en la seguridad. En el ámbito espacial buena parte de los recursos se destinarán al sistema de localización por satélite Galileo, un proyecto alternativo al GPS norteamericano. - Seguridad alimentaria. Europa, que afronta la crisis alimentaria de las vacas locas, se plantea mejorar sus métodos de análisis y detección de contaminantes químicos, procedimientos de trazabilidad, medidas del impacto del consumo de organismos genéticamente modificados y análisis de riesgos medioambientales para la salud. - Desarrollo sostenible y cambio climático. El protocolo de Kioto obliga a la UE a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello, Europa planea desarrollar energías renovables y transportes inteligentes. También debe mejorar sus análisis del cambio climático y lograr un mayor equilibrio de ecosistemas. - Sociedad del conocimiento. El plan propone acercar la ciencia a los ciudadanos y promover el estudio de las ciencias económicas, políticas y sociales para profundizar en la democracia y en la buena gobernación.

------------------

El Correo http://www.elcorreodigital.com/

80 PREMIOS NOBEL PIDEN A BUSH QUE NO FRENE LA INVESTIGACIÓN CON CÉLULAS EMBRIONARIAS HUMANAS Por: Redacción El Correo – Bilbao

George W. Bush recibió ayer en la Casa Blanca una carta en la que ochenta premios Nobel le reclaman que no bloquee la investigación con ‘células madre’ obtenidas de embriones humanos sobrantes de procesos de fertilización condenados a la destrucción. Los firmantes de la misiva -entre quienes están James Watson, codescubridor de la estructura del ADN, Murray Gell-Mann y Steven Weinberg- destacan el enorme potencial terapéutico de estas células, presentes en los primeros estadios del desarrollo y con capacidad para convertirse en cualquiera de las especializadas de nuestro organismo.

Los científicos piden al presidente Bush que no dé marcha atrás en la decisión de Clinton de dotar de fondos federales al programa y le recuerdan que esta investigación puede abrir la puerta a tratamientos efectivos contra la diabetes, el Alhzeimer y el Parkinson. Los laureados admiten las implicaciones éticas del proyecto, pero añaden que «es importante entender que las células usadas en esta investigación están destinadas, en cualquier caso, a ser desechadas». Ya que los embriones serán destruidos, «sería trágico desperdiciar una oportunidad» como ésta de trabajar por el alivio el sufrimiento humano, dicen.

------------------

El País http://www.elpais.es/

LOS CREADORES DE 'DOLLY' LOGRAN 'CÉLULAS MADRE' SIN NECESIDAD DE CLONAR UN EMBRIÓN Por: I. Ferrer y J. Sanpedro - Leicester / Madrid

La empresa de Edimburgo ha probado la técnica en vacas y predice ensayos clínicos en 4 años

Las células madre, que pueden cultivarse y después transformarse en cualquier tejido adulto, son una de las mayores promesas para el futuro inmediato de la medicina, pero fabricarlas requiere clonar un embrión humano, lo que suscita el rechazo de muchos sectores sociales. Los científicos que crearon a la oveja Dolly han dado ahora un paso de gigante para esquivar ese rechazo, al lograr transformar vulgares células de piel adulta en células madre directamente, sin necesidad de usar embrión alguno. Nada impide que la técnica, probada en vaca, funcione en humanos.

La técnica para producir células madre a partir de un embrión humano fue presentada en noviembre de 1998 por el equipo de James Thomson, de la Universidad de Wisconsin (EE UU). Esas células pueden cultivarse indefinidamente en el laboratorio y luego transformarse en cualquier tipo de tejido adulto: piel, músculo, hueso, tejido nervioso o cualquier otro. La mayoría de los científicos cree que esos tejidos podrán usarse para reparar órganos dañados, por lo que revolucionarán el tratamiento del Parkinson, la diabetes, las quemaduras, los infartos y muchas otras dolencias.

Para que esos trasplantes sean realmente útiles, el embrión del que proceden las células madre debe ser un clon del paciente. Así, los tejidos resultantes son genéticamente idénticos a los del paciente y se elimina por completo el problema del rechazo inmunológico. El problema es que la clonación -y, de hecho, casi cualquier manipulación- de los embriones humanos suscita un gran rechazo social y está prohibida en todos los países occidentales excepto el Reino Unido y Estados Unidos, y aún allí con reservas.

PPL Therapeutics, una empresa privada constituida por científicos del Instituto Roslin de Edimburgo -los creadores de la oveja Dolly- ha conseguido ahora transformar células adultas de vaca en células madre sin necesidad de crear un embrión, según reveló ayer el director ejecutivo de la compañía, Ron James, en un congreso de la Sociedad Británica de Fertilidad celebrado en Londres.

De piel a corazón

Un portavoz de PPL Therapeutics explicó ayer a este diario desde Edimburgo que los científicos no sólo habían logrado transformar la célula de piel adulta en células madre, sino que luego habían mostrado que éstas podían diferenciarse en tejidos funcionales distintos del cutáneo. En concreto, en tejido del músculo cardiaco.

El portavoz de la empresa explicó que, para poder seguir la transformación celular desde el principio, los expertos de la compañía insertaron un marcador genético (un gen que produce alguna característica visible al microscopio) en la primera célula, la de piel de vaca. Y pudieron comprobar que el marcador estaba presente luego en las células madre. Y luego en las del músculo cardiaco obtenido. 'La presencia del marcador en los tres grupos de células demuestra que las del corazón se derivaban de la original', añadió el portavoz. El experimento fue realizado por los miembros del laboratorio que PPL Therapeutics posee en Estados Unidos.

Pese a estas explicaciones, los detalles completos de la técnica permanecerán de momento en secreto para evitar que otra compañía rival pueda copiarla. Las aplicaciones médicas potenciales de las células madre son de tal magnitud que el método de PPL Therapeutics, que evita toda traba legal, puede convertirse en una inimaginable mina de oro. 'Los resultados del experimento nos dan confianza en que el método que estamos desarrollando como una fuente de células madre está funcionando, y creo que será igualmente aplicable a los seres humanos', dijo James en el congreso de Londres. 'Si todo va bien, los primeros ensayos clínicos podrían empezar dentro de unos cuatro años'.

Pistas indirectas

Pese al estricto secreto comercial, los científicos de Edimburgo han dado pistas indirectas a lo largo del último año que permiten atisbar cuál es el fundamento de su innovación. Estos investigadores son los pioneros mundiales en la clonación por transferencia nuclear. Esta técnica consiste en tomar una célula adulta de cualquier mamífero, extraerle el núcleo (que contiene el genoma completo) e introducirlo en un óvulo al que previamente se ha extraído su propio núcleo. El resultado es un embrión clónico, es decir, genéticamente idéntico al del adulto del que se obtuvo la célula de partida.

La razón de que esta técnica funcione es que el material del óvulo, por alguna razón hasta ahora desconocida, es capaz de reprogramar el núcleo adulto para que empiece a funcionar como el de un embrión recién formado. Los miembros del Instituto Roslin o de PPL Therapeutics han dado a entender en varias ocasiones durante el último año que uno de sus proyectos era el de encontrar qué factores del óvulo son responsables de la reprogramación del núcleo. Es muy posible, por tanto, que su nuevo avance se base precisamente en que han encontrado esos factores.

Casi todas las células del cuerpo contienen una copia completa del genoma. Lo que distingue a un óvulo fecundado de las demás células no son los genes, sino la sopa (citoplasma) que rodea al núcleo. Entre las decenas de miles de componentes de ese citoplasma, deben encontrarse forzosamente unas pocas moléculas, seguramente algunas proteínas, que son capaces de interactuar con los genes y devolverlos a sus patrones de actividad típicos del embrión.